8 Noviembre 2009

Carlos Mora Vanegas
La culpa es frecuentemente la respuesta adecuada ha algo que se ha hecho mal, pero el castigo impide el desarrollo de la conciencia. - Nancy Samalin
Todos hemos afrontado la culpa y ya habremos aprendido lo que ello ha generado en nuestras emociones, sentimientos, conductas, ya habremos ahondado en lo que ha significado en nuestro crecimiento personal, comportamiento. Habremos evaluado y experimentado su alcance.
Cada uno de nosotros como se sabe y así comentan quienes les interesa el tema como granadablogs.com/ayudapsicologica quien nos recuerda que todos tenemos nuestro código personal que vamos alimentando, evaluado a través de nuestro crecimiento, acciones, este código es el conjunto de normas que organizan nuestro comportamiento. Esas normas pueden enunciarse, por ejemplo, como" no frustrarás a los otros ", " no dañaras a tus padres". Una vez que el contenido del código se estableció un proceso largo que se realiza a través de los años, empieza a funcionar un sistema que garantiza su cumplimiento.
Este sistema que se "llama el guardián del código" hace que cada vez que uno transgrede una norma o alguna de las pautas del código, se encienda una señal informando que el código se ha transgredido. Se trata de una suerte de avisador interno que cumple funciones de autoinculpación con el consiguiente malestar.
Desde luego, la culpa se manifiesta cuando originamos una situación que desequilibra a otra persona, nos desequilibra, causa afectaciones muchas veces físicas, psíquicas negativas, pero que también de ella se pueden tomar acciones para adentrarnos el por qué de su manifestación, en que fallamos, en que no estamos atento para que se presente y origine conflictos a otros y a nosotros mismos.
Por tanto no nos sorprende que se comente, que la culpa en sus muchas variantes ha sido en general mal vista, pero los psicólogos siguen encontrando evidencia de su utilidad. Tener demasiado, poca culpa, es malo: se ve claramente en los sociópatas que no sienten remordimiento, pero también en los niños que pegan y quitan los juguetes a sus compañeros de jardín.
Desde luego es un termómetro que mide la temperatura de nuestras acciones, más cuando estas en lo personal no logran el objetivo ha alcanzar o que afecta a personas que no logren sus objetivos, o simplemente que las relaciones con los otros conlleven a situaciones conflictivas.
Cuando la culpa se manifiesta y empieza acosar del por qué no se midieron las consecuencias de las acciones que realizamos, por qué no hemos estado atento, por qué no reflexionamos, evaluamos lo que pensamos realizar, es cuando nos enfrentamos a ella y empezamos a determinar su alcance, lo que ello ha originado. Si no sabemos enfrentar la situación ello pueda dar paso a serios problemas que van afectar lo físico, psíquico, salud, hasta muchas veces dependiendo del rol que estamos desempeñando en el momento que aflora, dándole cabida a conflictos personales en las interrelaciones que pueden dar paso a situaciones muy serias hasta llegar a demandas legales, debidamente imputadas y señaladas en los código penales.
Al respecto del tema nos aporta, granadablogs.com, que Cuando sucede algo negativo, tendemos a buscar culpables. Hasta tal punto se da esa tendencia que se puede reaccionar de dos formas ante las frustraciones: quienes sistemáticamente se autoinculpan de lo que sucede (soy el culpable), quienes piensan que la culpa siempre la tienen los demás y, por último, quienes no echan la culpa a nadie, bien porque no entran a juzgar o porque no le otorgan excesiva importancia a los contratiempos que la vida nos depara.
La culpabilidad, es la emoción que despilfarra mayor cantidad de energía emocional. ¿Por qué?. Porque por definición, uno se siente inmovilizado o en el presente por algo que ya paso, Y no existe culpabilidad por grande que sea, que pueda cambiar la historia. El grado de inmovilización puede abarcar desde una pequeña incomodidad hasta una severa depresión. Se hace hincapié en señalar, que, se esta aprendiendo lecciones del pasado, y prometiéndonos evitar la repetición de algún comportamiento especifico, justamente a eso no se llama culpa.
Se agrega, que se considere, que las reacciones de autoinculpación provocan en el individuo un estado de ansiedad cuyo origen podemos encontrarlo en sistemas de educación rígidos. La familia, la escuela o el medio social han estado tradicionalmente cargados de leyes y normas de conducta regidas por el miedo al castigo. Así, hemos ido interiorizando paulatinamente este catálogo represivo hasta que terminan constituyendo parte de nuestra personalidad. Es como un juez o policía que llevamos dentro y que actúa imponiéndose a la espontaneidad de la acción y del pensamiento. Las personas con este sentimiento de culpa se llenan de obligaciones aunque éstas no les correspondan. Son extremadamente escrupulosos y exigentes a la hora de enjuiciarse y viven pendientes de que el castigo o la sanción pueda caer sobre ellos. Las pautas educativas más represivas o las que se derivan de comportamientos ligados a creencias religiosas hacen más frecuente la aparición de estas culpabilidades. Una autoinculpación puede ocasionar episodios depresivos recurrentes y hasta graves.
Definitivamente no hay que olvidar que como lo indica la referencia señalada, una de las consecuencias mas comunes del sentimiento de culpa es el remordimiento. Clínicamente se define como el pesar interno que produce en forma de sentimiento cuando enjuiciamos nuestras acciones y pensamos que hemos realizado una mala acción. Es la inquietud que despierta la memoria de una culpa, que va creciendo imperceptible dentro de uno. La vivencia del remordimiento es como tener un objeto intragable atravesado en la garganta, que finalmente se volverá contra uno mismo. El problema principal del remordimiento es que muchas veces se desconoce su origen. Se experimenta como una sensación que esta continuamente presente pero no se sabe exactamente cual es la culpa que está escondida detrás originando este malestar..
Esta también el que las reacciones que sistemáticamente inculpan a otros de todo lo negativo que sucede se deben a que el individuo no soporta la carga de la propia responsabilidad cuando surgen las frustraciones, y dirige a los demás la sensación de culpa. Reaccionan de forma que lo primero es buscar un culpable fuera de si mism@. Es una forma de liberación que los demás perciben como una conducta
¿Como enfrentar esta realidad, salir de ello?. Por supuesto, uno debe estar más atento en la forma en como actuamos, evaluar nuestras acciones, nuestros pensamientos, la manera de comportarnos, determinar en donde están nuestra debilidades, irlas corrigiendo, ser menos impulsivos, más meticulosos en nuestro proceder, no dejarnos atrapar por los efecto de la culpa, saber que podemos subsanarla de ser posible, pero no dejar atormentarnos por ella. Considerar lo que también se señala, que hay que cultivar el sentido de la realidad, que supone aceptar, aunque resulte doloroso, qué y quién es cada uno. Para ello, es necesario trabajar la autocrítica mediante la reflexión y tomando en consideración las observaciones que nos hacen las personas que nos manifiestan más afecto y confianza. Determinaremos así las causas de las situaciones conflictivas para aprender de los fracasos y no volver a cometer esos o similares errores.
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8 Noviembre 2009

Carlos Mora V.
Cuando un hombre plantea árboles bajo los cuales sabe muy bien que nunca se sentará, ha empezado a descubrir el significado de la vida. Elton Trueblood
Todos de alguna forma desempeñamos nuestro rol social, en donde nuestro comportamiento o conducta social se manifiesta, considerando además de nuestros valores, ética, moralidad, cultura, intereses, objetivos, que dan paso muchas veces a resultados laborables, de éxito , pero también de frustraciones .
Lo cierto, que ello siempre ha interesado a los estudiosos de la conducta lo que representa el comportamiento social. Téngase presente que la conducta social es un proceso de comunicación que abarcan muchos aspectos y que ha sido motivo de investigación para los interesados en estos temas a fin de explicar sus causas y entender sus efectos.
Wikipedia nos aporta al respecto, que en biología, psicología y sociología es el comportamiento o conducta dirigido hacia la sociedad o que tiene lugar entre miembros de la misma especie (relaciones intraespecíficas). Los comportamientos o conductas que se establecen como relaciones interespecíficas (como la depredación, el parasitismo o la simbiosis) involucran a miembros de diferentes especies y por tanto no se consideran sociales. Mientras muchos comportamientos sociales intraespecíficos son parte de una comunicación (comunicación animal) pues provocan una respuesta, o cambio de comportamiento del receptor, sin actuar directamente sobre él; la comunicación entre miembros de diferentes especies no se considera comportamiento social. La forma más original del comportamiento social humano es el lenguaje humano.
En sociología, "comportamiento" ("behavior") significa actividad similar a la animal, desprovista de significado social o contexto social; en contraste con "comportamiento social" ("social behavior"), que tiene ambos. En una jerarquía sociológica, el comportamiento social es seguido por la acción social, que se dirige a otras personas y se diseña para inducir una respuesta. Más arriba de esta escala ascendente está la interacción social y la relación social.
No cabe la menor duda, que ha habido mucho interés en adentrarse todo lo que la conducta social encierra no solamente por la Sociología, sino por la psicología, psiquiatría, a fin de desentrañar todo lo que ello involucra, lo que es capaz de generar en lo positivo y en lo negativo y sobre todo de explicar el por qué de sus efectos. A manera de ejemplo, nos aporta plataformasinc.es, que incluso cuando no estamos en compañía de otros, podemos sentirnos obligados a mantener ciertos estándares de conducta. Simplemente pensar en nuestros padres o en nuestra pareja, por ejemplo, es suficiente para recordar cómo debemos comportarnos. Éstas son las conclusiones de una tesis realizada por Janneke Joly, que se doctoró el pasado 27 de marzo en la Universidad de Groningen (Holanda)
La tesis, titulada Las personas en nuestra mente. Cuando los contextos humanizados activan las normas sociales, concluye que nuestra conciencia de las normas se incrementa en ‘contextos humanizados' y no se produce automáticamente. En otras palabras, que son los otros los que nos inducen a asignar importancia a una norma concreta en un momento concreto.
Todos hemos aprendido que debemos guardar silencio cuando estamos en una biblioteca. Pero según Joly, esa norma adquirirá más importancia para nosotros cuando estemos rodeados de otras personas en la biblioteca. La norma ‘guardar silencio en la biblioteca' adquiere así más importancia debido a la presencia física de otros. Pero incluso si no están físicamente presentes pero hacen que se sienta su presencia, otras personas pueden inducirnos a cumplir las normas actuales de otros modos, por ejemplo, mediante una mesa preparada para varios comensales en un restaurante. Es más probable que recordemos la norma ‘comer con cuchillo y tenedor' si están presentes otras personas, o si sentimos la presencia de esas personas.
La investigación muestra que las personas establecen una fuerte asociación de las normas entre sí. En general, la conciencia de las normas se incrementa cuando un contexto humanizado recuerda una norma a la persona. Por ello, cuando está en una biblioteca y la presencia de otras personas le recuerda que debe guardar silencio, será más consciente de las normas en general, y es probable que al mismo tiempo jerarquice su importancia.
Nora Bär nos da una magnifica aportación sobre el tema a través de un artículo en el diario La Nación de Buenos Aires, cuando señala, que hace un par de años, el neurobiólogo francés Jean Decety descubrió que si les mostraba a adolescentes con problemas de conducta videos de personas golpeadas, se les activaban los circuitos cerebrales de la empatía, pero también los centros del placer...
La agresividad, la empatía, la preocupación por los demás, el altruismo, la ética y la moral son engranajes centrales de la vida de nuestras sociedades. En los últimos años las neurociencias han empezado a desentrañar estos complejos procesos cognitivos que nos vinculan con nuestra familia y nuestros descendientes, y a la sociedad en su conjunto.
Agrega que "La cognición social procura entender y explicar cómo los pensamientos, las sensaciones y el comportamiento del individuo se ven influidos por la presencia real o imaginaria de otros -tal como lo comenta, Facundo Manes, director de Ineco y del Centro de Neurociencias de la Fundación Favaloro-. Los trabajos realizados en este ámbito son diversos e incluyen paradigmas diferentes; por ejemplo, el reconocimiento de expresiones faciales y el procesamiento de emociones. La teoría de la mente es la capacidad humana de darse cuenta de que otras personas tienen deseos y creencias diferentes de las nuestras y que su comportamiento puede ser explicado en función de ellos. Esta capacidad de reconocer la naturaleza de nuestras creencias y la de los demás es vital para la vida en sociedad y para la transmisión de la cultura." Explica Manes, que los sustratos neurales que subyacen a estos procesos son poco conocidos, pero las investigaciones están empezando a descubrirlos. Ninguno se asienta en una estructura única, sino en varias áreas del cerebro que actúan integrada y alternadamente. Algo de eso ocurre en la gestación de una conducta moral. "No hay regiones de la mente dedicadas a la moral -dice Jorge Moll, del Centro para las Neurociencias LABS-D´Or, de Río de Janeiro-. Para cualquier proceso cognitivo se necesita la orquestación de diferentes tipos de conocimiento que trabajan juntos. ¿Cómo emerge el cerebro moral de la interacción entre factores culturales y biológicos? Aunque todavía está en su infancia en este tema, la neurociencia cognitiva tiene algunas respuestas.
Por ejemplo, hay estudios que muestran que pacientes que exhiben daño focalizado en un área del córtex prefrontal tienen déficit en los comportamientos de orgullo, vergüenza y arrepentimiento, y otros que están asociados con dificultades para atribuir intencionalidad.
"Mostramos en personas sanas que las decisiones altruistas, tales como donar dinero a la caridad, activan en nosotros los mismos circuitos cerebrales que ganar dinero -dice Moll-. Es más: detectamos que existe una región específica del cerebro para las donaciones, lo que sugiere que donar dinero, pero no ganarlo para nosotros mismos, está vinculado con las respuestas de cohesión social."
Se nos indica además en este análisis. que el primer escalón para el comportamiento moral es la empatía. "La chispa de la consideración por los demás", define Jean Decety, editor en jefe del Journal of Social Neuroscience y director del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva Social de la Universidad de Chicago. Y agrega: "¿Por qué es tan importante? Porque se la considera la argamasa de la cohesión social, y hay una asociación entre empatía y moral. La experiencia de la empatía nos lleva a comportarnos de forma moral. Pero aunque frecuentemente la gente piensa que tener mucha empatía es algo bueno, yo digo que tiene que ser regulada, porque puede agotar nuestros recursos emocionales."
La empatía es la habilidad natural de compartir y apreciar los sentimientos de otros. Es una condición necesaria, pero no suficiente para la compasión. "La primera está centrada en el propio individuo; la segunda está centrada en el otro", dice Decety. Según esta definición, la empatía es neutral; es buena, pero también puede conducir a la crueldad.
Tanto la moral como la empatía son producto de la evolución; las compartimos con casi todos los mamíferos y surgen muy pronto en la vida. A las 18 horas de nacer, si un bebe llora en la nursery, los demás se ponen a llorar. Esa resonancia emocional es innata y abre el camino a la empatía y la moral.
Para desmontar sus componentes, Decety la estudia a partir de la red social del dolor. "¿Por qué lloramos? -se pregunta-. ¿Por qué tenemos que expresar dolor? El dolor es un mecanismo homeostático para mantener el cuerpo en buen estado. Pero a través de la selección natural, el sistema del dolor respalda y motiva la capacidad de cohesión social. Si uno quiere a alguien, se siente mal cuando esa persona sufre."
Considérese, que Decety descubrió que la empatía no siempre nos mueve a actuar, sino que al ver a personas en una situación que les produce dolor, se activan circuitos cerebrales vinculados con el peligro, y la primera reacción es de evitación. Para trabajar con eso diariamente, como les sucede a los médicos, es necesario regular la empatía, y el investigador pudo probar que en ellos bastan estímulos de 2,2 segundos para que se active una región del córtex prefrontal que regula la emoción en la ínsula y la amígdala.
Debido a la plasticidad de nuestro cerebro, tanto nuestro sentido de la empatía como de la moral pueden modificarse frente a las experiencias tempranas, la cultura y la educación. "Los circuitos son innatos, pero también responden a la experiencia personal", afirma Josef Parvizi, de la Universidad de Stanford.
Se indica en los descubrimientos, que "El abuso social y el abandono pueden alterar las conexiones cerebrales de un niño -dice Moll-. Donde un chico que fue bien cuidado podría mostrar generosidad, otro puede tener sus circuitos guiados por la supervivencia, el dominio. Si uno abandona a los niños en ambientes de violencia, ¿qué obtiene después de 15 años? Un cerebro cableado para la violencia. Esto acrecienta la responsabilidad de la sociedad."
Definitivamente,"Por la evolución tenemos sistemas en el cerebro desde el nacimiento que buscan las interacciones sociales -concluye Decety-. Nosotros tratamos de entender por qué nos preocupan los demás, por qué a veces la empatía no funciona o hay problemas entre grupos. Somos todos de la misma especie y no hay forma en que podamos sobrevivir sin los demás."
Concretamente es interesante observar como el interés sobre la conducta social, especialmente ante muchos hechos que suscitan algunos no gratos, ya se han dado pasos para determinar el por qué de ese comportamiento y muy pronto se tendrá una percepción amplia del tema.
Fuentes:
.-Enciclopedia Wikipedia
.-Diario la Nación de Buenos Aires, artículo de Nora Bär
.- Diferentes páginas Web
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27 Octubre 2009

Carlos Mora V.
Hablar es una necesidad, escuchar un arte.
No nos debe sorprender, que se manifiesten un gran número de personas que evitan interrelacionarse con los demás, que prefieren estar solo, evitar al máximo asistir a eventos sociales, a actividades de grupo, pues se siente que estos no lo llenan, que más bien les causa problemas, aburrimiento, estrés.
¿Por qué de ello? ¿Cuál es la causa, el por qué evitarlos y preferir estar aislado, pasar por desapercibido? ¿A qué se debe esa apatía de no interrelacionarse?, son algunas interrogantes que son válida ante la importancia, el alcance que representa la soledad social.
Se nos recuerda, que la soledad es una situación que hemos de aspirar a convertir en transitoria y que conviene percibir como no forzosamente traumática. Podemos mutarla en momento de reflexión, de conocernos a fondo y de encontrarnos sinceramente con nuestra propia identidad. Hay un tiempo para comunicarnos con los demás y otro (que necesita de la soledad) para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos. Hemos de "hablar" con nuestros miedos, no podemos ignorarlos ni quedarnos bloqueados por ellos. Es conveniente que, en ocasiones, optemos por la soledad. En suma, equilibremos los momentos en que nos expresamos y atendemos a otros, y los que dedicamos a pensar, en soledad, en nuestras propias cosas.
Nos recuerda y opina consulta sexual.com.mx. que tomemos en cuenta, que la soledad, salvo excepciones, es una experiencia indeseada, deprimente y generadora de ansiedad, angustia y desesperación. Es distinta del aislamiento social, y refleja una percepción del individuo respecto a su sistema de relaciones sociales, bien porque este sistema es escaso o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial
Se considera a alguien solo cuando no establece contacto social con otras personas o bien cuando este contacto no le es satisfactorio. La soledad se caracteriza básicamente por:
Ser el resultado de relaciones sociales que no le son satisfactorias a una persona.
Constituye una experiencia básicamente subjetiva, ya que hay personas que pueden sentirse solos aún estando en compañía y personas que estando solos no sienten la soledad.
Puede generar angustia, depresión y bajo sentido de la felicidad y el placer.
Sabemos, que somos seres que pasamos por esta dimensión con una forma perecedera, un cuerpo físico perecedero, que en cualquier momento deja de funcionar, que tampoco no estamos solos, que debemos interrelacionarnos, integrarnos con aquellos seres con quienes nos toca compartir algunos de los roles que nos toca desempeñar, desde hijo, hermanos, padres, amigos, compañeros a fin de interrelacionarnos y saber aprovechar laoportunidad de vida que se nos ha legado.
abuelo. net. es, sobre el tema nos aporta, que la soledad social , es aquella en que queremos sentirnos incapaces de contactar con un mínimo de confianza con quien nos rodeamos, tenemos que fortalecernos y estructurarnos hábitos sociales de nuestra civilización y tener un empeño de hacer y mantener amistades, merece la pena empeñar lo mejor de nosotros mismos en ese intento de alejarnos de esa soledad.
Hemos de "hablar cara a cara", en nuestros miedos...no podemos ignorarlos y quedar bloqueados por ellos....
Para vencer la soledad social o espiritual, hemos de hacernos la pregunta ¿saber como somos? y contestarnos, saber cuáles son nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, quién queremos ser, cómo se nos ve y como me veo...
Se agrega en señalar, que esta en nosotros mismos hay que saber reconocer la derrota, la soledad solo es hacernos daño, es mejor tener con quién hablar, intimar y a quien querer...tenemos que hablar y dialogar en profundidad dándote confianza en si mismo, la cual puede resultar muy efectiva y atractiva.
Se nos sugiere, que con nuestra mente, un verdadero autoconocimiento de nosotros mismos, podemos desterrar ese corazón lleno de soledad, debemos enfrentar y compartir este mundo Tierra, hay que seguir adelante y no descansemos hasta que estemos seguro de que ya podemos confiar en nosotros mismos e irradicar a la soledad, no dejar que esta nos atrape, en la medida que nos conocemos, adquirimos seguridad, damos pasos a un antídoto que funciona siempre creando calidad de vida suficientemente rica ...solo es cambiar los ingredientes que nos proponen en lugar de individualismo, darnos solidaridad y más confianza en nuestras mentes; en una palabra, la "soledad social" hay que evitar que aflore , para que no se apodere de uno mismo.
En definitiva, debemos evitar caer en el anclaje que origina la soledad social, evitar el que nos sintamos incapaces de contactar con un mínimo de confianza con quienes nos rodean, tener miedo que nos dañen o nos rechacen, preferir vivir como indica consultasexual.com. mx. ubicarnos, vivir en el vacío que nosotros mismos nos creamos y justificamos con planteamientos como "no me entienden", "la gente sólo quiere hacerme daño", "sólo me buscan cuando necesitan algo", "cada vez que confío en alguien, abusan de mi"; sin embargo nos sentimos solos y puede incluso provocar un cuadro de depresión y/o neurosis. Tome en cuenta como se indica, que cuando la soledad no es deseada y/o buscada puede convertirse en angustia, si bien algunos se acostumbran a vivir solos, generalmente se revisten de una apariencia de fortaleza, autosuficiencia, agresividad o timidez. Y todo, para esconder la inseguridad y el miedo a que no se nos quiera o no se nos respete.
Trate de interrelacionarse, compartir con moderación, respeto, disfrutar la vida intensamente y más cuando personas afines le pueden ayudar lograrlo.
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26 Octubre 2009

Carlos Mora Vanegas
La peor mentira es cuando te mientes a ti mismo. Afronta los hechos sin temor ni angustia, simplemente con seguridad.
Mientras permanecemos con vida estaremos en cualquier momento afrontando dentro de algunos de nuestros actos, la angustia. Desde luego, su aparición puede repercutir significativamente en nuestro comportamiento, hasta el extremo de afectarnos psíquica y físicamente.
Todos experimentamos alguna vez la angustia y debemos cuando eso suceda estar preparados para que no nos afecte.
Al respecto se ha escrito, que la angustia acontece cuando nos vemos amenazados por todas partes y peligra nuestra subsistencia.
En caso de que sea incapaz de cambiar mi actitud egoísta inicial y siga sin poder crear relaciones auténticas de encuentro, la angustia da lugar a la desesperación, la conciencia amarga de que he cerrado todas las puertas hacia la realización de mí mismo. Estoy bordeando mi destrucción como persona, pero no puedo volver atrás. Pronto acabo sumido en una soledad de aislamiento, que me asfixia y destruye como ser personal que debe crecer fundando vida de comunidad.
¿Qué es la angustia?¿ Qué involucra? innatia.com nos responde al respecto que: La angustia es un estado emocional penoso y de sufrimiento psíquico donde el sujeto responde ante un miedo desconocido. Además del dolor psíquico presenta cambios en el organismo como la sudoración, la taquicardia, temblores y falta de aire. Hay tipos de angustia y grados que llegan a la enfermedad psicológica, para lo cual se utilizan terapias como la psicoanalítica y los tratamientos farmacológicos, entre otros.
Por su parte, Wikipedia nos indica, que la angustia es un estado afectivo de carácter penoso que se caracteriza por aparecer como reacción ante un peligro desconocido o impresión. Suele estar acompañado por intenso malestar psicológico y por pequeñas alteraciones en el organismo, tales como elevación del ritmo cardíaco, temblores, sudoración excesiva, sensación de opresión en el pecho o de falta de aire (de hecho, "angustia" se refiere a "angostamiento"). En el sentido y uso vulgares, se lo hace equivalente a ansiedad extrema o miedo. Sin embargo, por ser un estado afectivo de índole tan particular, ha sido tema de estudio de una disciplina científica: la Psicología, y especialmente del Psicoanálisis, que ha realizado los principales aportes para su conocimiento y lo ha erigido como uno de sus conceptos fundamentales. Como todos los conceptos freudianos, el de Angustia fue construido por Freud poco a poco, articulándose a la vez con los demás que integraban la teoría psicoanalítica en pleno desarrollo, y creciendo a la luz de los nuevos descubrimientos que el maestro vienés realizaba en su práctica clínica.
Se agrega además, que en sus primeros desarrollos sobre la angustia, Freud comienza señalando la particularidad de este estado afectivo penoso, que es el afecto penoso por excelencia, diferente de todos los otros. Lo que lo hace tan particular y digno de investigación dirá Freud es, en parte, que aparece refiriéndose a algo indeterminado, es decir, sin objeto. Dice además, en la Conferencia 25 de las Conferencias de introducción al psicoanálisis, que en realidad no necesita presentarla al lector, pues es seguro que alguna vez la ha sentido, dada su universalidad. En este mismo texto de 1916 (17) señala la necesidad de una explicación del tema diferente de la medicina académica de la época que pretendía reconducir todo a cuestiones orgánicas, lo cual le restaba importancia a este concepto pues, en palabras de Freud: (...)el problema de la angustia es un punto nodal en el que confluyen las cuestiones más importantes y diversas; se trata, en verdad, de un enigma cuya solución arrojaría mucha luz sobre el conjunto de nuestra vida anímica
Por su parte,proyectopv.or aporta, que la angustia es el sentimiento que experimentamos cuando sin motivo nos preocupamos en exceso por la posibilidad de que en el futuro nos ocurra algo temido sobre lo que no tenemos control y que, en caso de que sucediera consideraríamos "terrible" o haría que nos consideráramos personas totalmente inútiles. También se puede definir la angustia como un sentimiento de amenaza cuya causa es por el momento desconocida pero que puede aparecer en el momento en que menos lo esperamos y revelar a todos sin excepción que somos unos incompetentes o personas totalmente ridículas.
La angustia que experimentamos no siempre es producto de los pensamientos de autodesprecio ante la posibilidad de algún fallo o debilidad personal que pudiera hacerse público. Una segunda forma de angustia proviene de una manera de pensar común a muchas personas, de hecho, a la mayoría, y que recibe el nombre de "baja tolerancia a la frustración", o BTF. La idea básica que sustenta dicha BTF es: "La vida debería ser fácil y transcurrir por donde quiero sin demasiados problemas y molestias; y si no es así, es horrible y no puedo soportarlo." Si acepta esta idea, se encontrará cogido en la "trampa de la comodidad". Algunas variaciones típicas son: "debo sentirme bien", "No debo sentirme angustiado", "Debo ser frío, mantener la calma y el sosiego". Con estas ideas, y dado que lo más probable es que nos empecemos a sentir mal en el mismo momento en que nos entreguemos a este tipo de pensamientos, lo normal será que se sufra un ataque de angustia. Se puede llegar a sentir angustia por miedo a sentir angustia.
¿Cuáles las causas de la angustia?, Sebastián Méndez aporta al respecto, que las causas de la angustia pueden ser diversas y van a depender de la particularidad de cada persona. Sin embargo, se la vincula a:
- la conformación psíquica de la persona a lo largo de su desarrollo evolutivo
- momentos desencadenantes e importantes de la vida del sujeto.
Finalmente, considere que los ataques de angustia aparecen de manera repentina, alcanzando en pocos minutos su mayor intensidad, para luego desaparecer casi por completo al poco tiempo.
Tenga presente lo que indica salud.comohacerpara.com, que la angustia se caracteriza por sentimientos de incertidumbre e inestabilidad en los diferentes ámbitos de la vida diaria. La mayoría de las personas a sentido ataques de angustia en algún momento de su vida por alguna determinada razón.
Los síntomas y trastornos que caracteriza a la angustia son:
- Sensaciones de miedo, tristeza, angustia
- Insomnio y pesadillas
- Dificultad para respirar, sensación de ahogo, dolor en el pecho, palpitaciones, transpiración intensa, sensación de desvanecimiento.
- Irritabilidad, nerviosismo, incapacidad por enfrentar dificultades por más sencillas que sean.
- Dolores de cabeza, diarrea, nauseas, menor deseo sexual
Es importante en definitiva ,que las personas que sufran de éstos ataques puedan identificar que situación hace que aparezcan y que sepan que existen algunos recursos para aliviar, controlar o evitar los ataques de angustia.
- Sentarse en algún lugar cómodo, respirar lentamente y concentrarse en la respiración.
- Comer algo que le recuerde un momento feliz.
- Realizar alguna manualidad. Pintar, tejer o jardinería pueden ayudar a relajarse.
- Practicar una actividad física, por lo menos una vez a la semana. Ya sea caminar, ir a un gimnasio, etc.
- Viajar mentalmente. Imaginarse en una playa soñada en medio del pacífico o haciendo la plancha en una pileta.
- Acostarse en la cama y tratar de relajar todos los músculos de su cuerpo. Uno por uno.
- Establecer prioridades y delegar o posponer lo que no se puede hacer en ese momento.
- Pararse frente al espejo y pensar en todas las cosas agradables que se tiene.
- Tratar de desconectarse varias veces al día. Dar un paseo, sentarse en una plaza, abrazar a alguien que se quiere mucho, es decir, gratificarse de alguna manera
- Ser positivo. Siempre pensar en positivo, eso ayudará a enfrentar las dificultades y no volver a caer en la angustia.
- La psicoterapia también puede ser de gran ayuda en el tratamiento de este trastorno. Esta terapia puede ser individual, grupal o familiar.
*Apuntes de Comportamiento Organizacional; Aula Virtual, postgrado de Faces, UC. 2008
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25 Octubre 2009

Carlos Mora Vanegas
Una cosa que no puede reciclarse es el tiempo perdido, se debe aprovechar intensamente en su momento.
Todos debemos afrontar la prueba mientras permanecemos con vida, y sobre todo cuando ya hemos transitado un buen número de años por esta dimensión de lo que representa perder un ser querido, un ser a quien se le ha compartido afecto, se le ha identificado en nuestras emociones y sentimientos, se le ha compartido cariño, se le ha dado paso a la dependencia y se ha encendido la llama del sufrimiento.
Lo cierto, que mientras estamos en este plano, con la oportunidad de vida que se nos da, nos interrelacionados desde nuestra propia familia que nos dio la vida y nos ha cobijado, así con los que hemos seleccionados como amigos, hasta llegar a crear nuestro propio hogar y dar oportunidad a que nuestras emociones se expandan en lo que se deriva de ello, como son los hijos, la propia pareja que libremente seleccionamos.
En esas interrelaciones se manifiestan sentimiento, emociones de distinta intensidad, dependiendo de lo que ponemos en cada una de ellas. Justamente, ese grado de intensidad genera dependencia, apego, que debemos saber manejar para que cuando ello se de, se deja de manifestar no nos perjudique el sufrimiento.
Por tanto, no nos debe sorprender como lo comenta mental.com. ar. cuando (por separación en la pareja, fallecimiento de un ser querido u otra causa) desaparece de nuestra vida alguien a quien hemos amado o que ocupaba un espacio estelar en nuestra cotidianeidad, nos invade una particular sensación de soledad, un vacío, una nada enmudecida que nos sume en la tristeza y la desesperanza. Hemos de sobrellevar la dolorosa percepción de orfandad, de ausencia de una persona insustituible. Nos vemos perdidos y sin referencias en las que antes nos apoyábamos para afrontar la vida.
Consideremos que somos seres sociales que necesitamos de los demás para hacernos a nosotros mismos. Y no sólo para cubrir nuestras necesidades de afecto y desarrollo personal, sino también para afianzar y revalidar nuestra autoestima, ya que ésta se genera cada día en la interrelación con las personas que nos rodean.
Muy interesante cuando se señala, que la pérdida es irreemplazable pero no debe ser irreparable. Ese hueco o, mejor, su silueta, quedarán ahí, pero si nos permitimos sentir la tristeza y nos proponemos superarla a base de confianza en nosotros mismos, podremos reunir fuerzas para establecer nuevas relaciones que cubran al menos parcialmente ese déficit de amor que la ausencia del ser querido ha causado. Hemos de intentar que la carencia de esa persona no se convierta en una carencia general de relaciones. Esta soledad es dolorosa, pero puede convertirse en positiva si la interpretamos como oportunidad para aprender a vivir el dolor sin quedarnos bloqueados. Y para generar recursos y habilidades para continuar transitando satisfactoriamente por la vida. Debemos interiorizar y controlar el dolor, sabiéndolo parte inherente a la vida, aprendiendo a no temerlo y a no mantenernos al margen del sufrimiento como si de una debilidad o incapacidad se tratara. Quien sabe salir del dolor está preparado para disfrutarla la plenitud en momentos venideros.
Debemos saber que la desaparición de una persona tarde o temprano es un hecho cierto, por tanto debemos fortalecernos de tal forma que el apego a ella, su dependencia no nos cause dolor , sufrimiento una vez que esto sucedes, por tanto debemos tenernos confianza y saber manejar adecuadamente nuestras emociones . Disfrutar el presente intensamente, aprovechar el tiempo de vida que se nos da, no descuidarlo y estar preparado a que en cualquier momento, esto puede suceder, lo importante es saberlo aprovechar , mientras la persona esta con vida e interrelacionada en nuestro vivir, aportándonos felicidad, dicha.
Es cierto como alguien comenta sobre ello, que no es fácil decir un adiós definitivo a las personas que hemos amado, con las que hemos compartido momentos importantes de nuestra vida. La perdida de ese ser es el suceso más doloroso para el ser humano.
Frente a ello, parece que no hay consuelo alguno. Lo único que podemos encontrar es apoyo emocional, para soportar ese dolor.
Es importante aprender a despedirnos de quienes partieron, porque ello nos ayuda a seguir adelante, a nosotros mismos y, a ellos en la otra dimensión.
Hay que aprender a hacer frente a los hechos, aceptando aquellos que no pueden cambiarse. Hay que integrarlos. Dejar de luchar y seguir adelante centrando los esfuerzos en aquellos que sí se pueden hacer.
Debemos aceptar lo que no podemos cambiar. Lamentablemente cuando pensamos en las pérdidas, tenemos en mente la muerte de nuestros seres queridos, sin embargo, a lo largo de nuestras vidas, las pérdidas son un fenómeno mucho más amplio. Perdemos no sólo a través de la muerte, sino abandonando o siendo abandonados, cambiando, soltando ataduras y siguiendo adelante.
Nuestras pérdidas no incluyen sólo nuestras separaciones y nuestros adioses a los seres queridos, sino también las pérdidas conscientes o inconscientes de nuestros sueños, nuestras esperanzas irrealizables, nuestras ilusiones de libertad, de poder, de juventud, etc... Y estas pérdidas forman parte de nuestra vida, son constantes, universales e inevitables. Y son pérdidas necesarias porque crecemos a través de ellas. Pero igualmente ninguna de ellas se compara a la muerte de un ser amado.
Muy interesante cuando se agrega, que asumir adultamente el dolor del adiós requiere permitirnos sentirlo, sin avergonzarnos, sin aislarnos y sin vernos como víctimas indefensas, sino como parte de un proceso de aprendizaje existencial. La muerte no es enemiga de los seres humanos, es un evento natural, equivalente al nacimiento, los dos son dolorosos, inevitables y transcienden al ser humano.
Por supuesto, el síntoma que caracteriza la pérdida de un ser querido y el más habitual es la tristeza. Esto es algo perfectamente normal, siempre dentro de unos límites establecidos, pues una reacción excesivamente depresiva e intensa puede dar lugar a lo que se conoce con el nombre de duelo patológico.
El duelo patológico se caracteriza por los siguientes síntomas:
- Sentirse inútil y desamparado tras la pérdida del ser querido.
- Sentirse culpable por la herencia recibida de la persona fallecida.
- Tener pensamientos obsesivos con la muerte, como deseos de morir.
Tener experiencias alucinatorias con el fallecido, como sentir su voz o incluso ver su imagen (aunque sea fugaz).
Definitivamente, no olvide como muy bien se señala además, que el liberarse de los lazos con la persona fallecida, implica que debemos modificar la energía emocional invertida en la persona que hemos perdido. Esto no quiere decir de ninguna manera que hayamos dejado de amar u olvidado al ser desaparecido, sino que somos, ahora, capaces de dirigirnos a otros.
Morir es un proceso evolutivo natural que se inicia al nacer, aceptar la muerte, de familiares y la nuestra, es desarrollar inteligencia emocional. Ante la muerte, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional, es decir, nuestra aversión y negación del dolor normal, genera sentimiento de culpa, frustración e impotencia emocional; ante la realidad de la pérdida del ser amado.
En conclusión, debemos estar preparado ate la ausencia de un ser querido, tener confianza en nosotros mismos, en saber gerenciar, controlar inteligentemente nuestras emociones , sentimientos, de tal forma que no generen sufrimiento, afecten nuestra armonía, salud, estados psíquicos.
servido por Carlos
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25 Octubre 2009

Carlos Mora V.
Si te dan una nueva oportunidad, tómala con ambas manos.
No cabe la menor duda, que casi todas las personas la experimentan, aunque algunas no salen de ella y desde luego, ello lo afecta tanto psíquicamente, salud, comportamiento.
Lo importante, es determinar el por qué de esa soledad, qué le da paso a que se manifieste, cuáles son sus efectos, cómo salir de ello, como afrontarla a fin de no vernos afectados.
Para entender su alcance, repercusiones, desde luego, hay que sorprendernos de que manera se manifiestan nuestras emociones, como las manejamos, como ellas inciden en nuestro sentimientos, así como se origina la dependencia, que hemos logrado cunado estas aparecen.
A esta altura de nuestra vida ya habremos experimentado dentro del ámbito de las emociones, ya habremos aprendido de ellas lo positivo y lo negativo, Ya sabemos determinar en donde se han manifestado nuestras debilidades, fortalezas, cuanto hemos crecido al respecto, así como qué tanto podemos manejarlas o estas todavía lo hacen por uno.
Ya debemos tener repuesta sobre la forma como nos hemos interrelacionados en donde nos ha tocado actuar a través de diferentes roles , habremos aprendido a determinar aquellos momentos en que nos hemos encontrado felices, en situaciones críticas, determinado aquellas, en que hemos preferido estar solos y que como dice el dicho popular, es mejor que mal acompañados. Ya habremos descubierto si hemos estado atentos en nuestras interrelaciones, aun las afectivas, identificando nuestras debilidades, determinado cómo nos hemos sentido, si tomamos la decisión nuestra decisión de marginarnos, apartarnos; quizás nos hastiamos de los resultados , nos sentimos defraudados, frustrado y hemos optado por estar solos. Pero probablemente no estábamos preparados para ello y las consecuencias pueden ser muy negativas, dependiendo de cómo nos identificamos y actuamos en el ámbito de la soledad.
Es importante sorprendernos ¿Por qué la soledad emocional se manifiesta? ¿Qué conlleva a que ello se de? ¿Cuáles son sus causas? ¿Cuáles sus efectos? ¿Qué hacer para evitar males mayores que de ello se derivan, si se presenta?..
Considérese, que la definición más común de soledad es la de carencia de compañía y que se tiende a vincularla con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasional y deseada puede reportar.
Lo cierto, que es un hecho que hay miles, quizás millones de personas, que alguna vez se han enfrentado ante la soledad emocional y otras, que no han podido salir de ello, lo que hace necesario en tomarla en cuenta.
Para ello se recuerda, como lo indica la revista consumer. es, que se recuerde que la soledad, salvo excepciones, es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social, y refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red es escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial. Se distingue dos tipos de soledad: la emocional, o ausencia de una relación intensa con otra persona que nos produzca satisfacción y seguridad, y la social, que supone la no pertenencia a un grupo que ayude al individuo a compartir intereses y preocupaciones. Parece, por otro lado, que la soledad está relacionada con la capacidad de las personas para manifestar sus sentimientos y opiniones.
Debemos determinar el alcance, repercusiones que se generan cuando hemos dado apertura a nuestras interrelaciones y sobre ello se comenta, que cuando nuestra habilidad para relacionarnos es deficiente, aumenta la probabilidad de que nos quedemos solos ya que las relaciones que mantenemos son menos entusiastas y empáticas.
Se comenta que en general, las personas con problemas de neurosis se muestran convencidas de que no resultan amables ni dignas de ser apreciadas, y rechazan cualquier tipo de amigos potenciales con el objetivo de protegerse a sí mismos del posible rechazo. La soledad esta muy relacionada con la pérdida de relaciones con ese conjunto de personas significativas en la vida del individuo y con las que se interactúa de forma regular.
Ante la evidencia de afrontar la soledad emocional uno debe hacerlo con seguridad, considerando algunos aspectos que permitan liberarnos de los efectos
Negativos, no dejarse atrapar por esa situación que puede conllevar a problemas de saludo, psíquicos, afectar nuestra razón de ser y disfrutar intensamente la oportunidad de vivir-
Para ello, la revista consumes.es, proporciona unos paso útiles a tomarse en cuenta;
- Diagnóstico: qué tipo de soledad es la que estamos sufriendo y a qué circunstancias se debe.
- Conocernos bien. Dejemos a un lado el miedo a mirar dentro de nosotros, y afrontemos la necesidad de saber cómo somos: nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, quién quiero ser, cómo me ven, cómo me veo...
- Fuera la timidez. Tomemos la iniciativa para conseguir nuevas relaciones. Establezcamos qué personas nos interesan, y elaboremos una estrategia para contactar con ellas.
- No hay nada que perder. El miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades o amores. El objetivo es importante, no nos andemos con remilgos.
- Sin victimismos. El mundo resulta en ocasiones cruel, vulgar y materialista, de acuerdo. Pero seguro que hay otras personas que pueden estar deseando conocer a alguien como nosotros.
- Encerrarnos en nosotros mismos es reconocer la derrota. A la mayoría la soledad nos hace daño, y nos sienta mejor tener con quién hablar, intimar y a quién querer.
- No somos tan raros como a veces pensamos. No hay más que hablar en profundidad y confianza con cualquier persona para comprobarlo. Podemos "llenar" a más gente de la que creemos y nos pueden resultar atractivas muchas personas que tenemos muy cerca.
Se puede agregar además, que no nos debemos dejar atrapar por el pasado, al respecto se señala, que si el pasado es lo que esta llevándonos a sentir soledad en nuestra vida, debemos de una vez por todas olvidar el pasado, si a lo mejor este no ha sido muy bueno, , es necesario que nos adentremos más en nosotros mismos, aprovechando intensamente el presente.
www.entorno-empresarial.com
servido por Carlos
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7 Octubre 2009

Carlos Mora V
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Alguna vez hemos cometido un acto que probablemente ha originado problemas y nos sentimos que ello nos hace culpable por lo que se origina, muchas veces se manifiesta en forma intensionada, otras inconcientemente, sin alevosia, no obstante, se nos califica de culpable, mas cuando los resultadoss son negaivos.
Mucho se ha escrito sobre laculpa desde el punto de vista juridico y de lo que ello se deriva, sin embargo, nos interesa con respecto al crecimiento personalen el enfoque de lo psicològico. De lo que puede afectar en la conducta,personalidad.
Al respecto blog.mentat.com.ar dice que la culpa en sus muchas variantes (puritanos, católicos, judíos, etcétera) ha sido en general mal vista, pero los psicólogos siguen encontrando evidencia de su utilidad. Tener demasiado poca culpa es malo: se ve claramente en los sociópatas que no sienten remordimiento, pero también en los niños que pegan y quitan los juguetes a sus compañeros de jardín.
Típicamente, los muchachos empiezan a sentir culpa durante su segundo año de vida, explica Grazyna Kochanska, quien ha estudiado el desarrollo infantil durante dos décadas desde su laboratorio de la Universidad de Iowa. El temperamento de algunos niños los hace más predispuestos a la culpa, dice, y otros se vuelven de esta manera gracias a padres y otras influencias tempranas.
"Los muchachos se tensionan de manera intensa y aguda, y experimentan emociones negativas cuando son tentados a portarse mal, o siquiera si anticipan la violación de normas y reglas -comenta Kochanska-. Recuerdan, de manera inconsciente, qué mal que se han sentido en una situación similar anterior."
Se nos agrega, que en el último estudio de Kochanska, publicado en The Journal of Personality and Social Psychology de agosto, descubrió, junto con sus colegas, que un niño de dos años que demostraba sentirse peor durante el experimento del juguete roto tenía menos problemas de comportamiento durante los próximos cinco años. Esto se sostenía incluso en los casos en que obtenían bajas calificaciones en los tests que medían su concentración y su capacidad para suprimir fuertes deseos de actuar de manera impulsiva.
"Si tienes un alto sentimiento de culpa -dice Kochanska-, el sistema de respuesta es tan inmediato y las sensaciones son tan increíblemente desagradables que el autocontrol no importa demasiado."
Pero el control es muy importante para los niños que experimentan poca culpa, porque sólo se portaban bien si tenían alto autocontrol.
"Incluso si no sientes culpa, puedes suprimir los impulsos -explica Kochanska-. Puedes detenerte y recordar lo que te decían tus padres. O reflexionar sobre las consecuencias para ti y para otros."
Por su parte www.helios3000.net/desarrollo senala, que la culpa es uno de los sentimientos que nuestro ego emplea para condicionarnos, aunque originalmente una creación nuestra, el ego, a medida que vamos otorgándole más y más poder, adquiere lo que podríamos llamar por simplificar cierto grado de autonomía.
Nuestras formaciones mentales, nuestros paradigmas, hábitos y pensamientos matizan nuestra percepción la realidad, y es desde estos que podemos percibir, clara o distorsionadamente, el papel que desempeñamos en nuestro medio. Es aquí donde el sentimiento de culpa juega un papel importante en la forma como nos relacionamos con las demás personas.¿Cómo?, seguramente se preguntará usted, ¿Puede el sentimiento de culpa tener un papel importante en nuestras relaciones?, simplemente porque se lo permitimos, si, es algo que hacemos conscientemente, aunque tal vez engañados. ¿Confuso?, en realidad es muy sencillo una vez que se comprende el mecanismo que emplea el ego para darle relevancia a la culpa, veamos.
Superar la culpa es algo tan sencillo como mantenernos conscientes de nuestro ser interno. Al hacerlo comprendemos mejor el papel que nos toca desempeñar en el medio en el cual nos desenvolvemos y tomamos consciencia de como influimos en nuestro entorno.
Al volvernos conscientes de como funcionan los mecanismos de la culpa y como hemos permitido que nos afecten mientras les permitimos hacerlo, nos damos cuenta que está a nuestro alcance superarlos, y comprendemos que hacerlo es parte de nuestro proceso de crecimiento y fortalecimiento como seres humanos.
Recordemos que no podemos cambiar a las demás personas, pero si podemos cambiarnos a nosotros mismos, y al hacerlo estamos influyendo en un cambio en el medio que nos rodea. Consideremos también que no es nuestra responsabilidad cambiar a nadie más que a nosotros mismos, pero es sensato respetar sus elecciones.
Un factor que ayuda enormemente en este proceso de liberar la culpa es soltar, sí, al sentirse responsable por esas personas e importante por ayudarles crea un vinculo que de alguna manera les mantiene atados energéticamente. Libérelos y libérese a sí mismo, míreles con compasión, entienda que intentan controlarle por medio de la culpa porque tienen miedo.
Al hacerlo les da la oportunidad de tener sus propias experiencias para crecer y usted también crece al dejar de necesitarles para sentirse importante. Recuerde que la culpa le ayuda a asirse a otras personas de la misma manera que le permite a otras personas controlarle. Es el mismo sentimiento empleado de manera diferente.
Manténgase alerta, escuche sus palabras, observe sus acciones, sea consciente de sus pensamientos, preste atención las sutiles formas en las cuales intenta controlar a otros por medio de la culpa, o en las que cree que otros lo hacen con usted, el espejo siempre funciona. Todo eso le permitirá estar más consciente de como interactúa usted con este sentimiento y le facilitará superarlo.
Se nos agrega, que superar la culpa es algo tan sencillo como mantenernos conscientes de nuestro ser interno. Al hacerlo comprendemos mejor el papel que nos toca desempeñar en el medio en el cual nos desenvolvemos y tomamos consciencia de como influimos en nuestro entorno.
Al volvernos conscientes de como funcionan los mecanismos de la culpa y como hemos permitido que nos afecten mientras les permitimos hacerlo, nos damos cuenta que está a nuestro alcance superarlos, y comprendemos que hacerlo es parte de nuestro proceso de crecimiento y fortalecimiento como seres humanos.
Recordemos que no podemos cambiar a las demás personas, pero si podemos cambiarnos a nosotros mismos, y al hacerlo estamos influyendo en un cambio en el medio que nos rodea. Consideremos también que no es nuestra responsabilidad cambiar a nadie más que a nosotros mismos, pero es sensato respetar sus elecciones.
Un factor que ayuda enormemente en este proceso de liberar la culpa es soltar, sí, al sentirse responsable por esas personas e importante por ayudarles crea un vinculo que de alguna manera les mantiene atados energéticamente. Libérelos y libérese a sí mismo, míreles con compasión, entienda que intentan controlarle por medio de la culpa porque tienen miedo.
Al hacerlo les da la oportunidad de tener sus propias experiencias para crecer y usted también crece al dejar de necesitarles para sentirse importante. Recuerde que la culpa le ayuda a asirse a otras personas de la misma manera que le permite a otras personas controlarle. Es el mismo sentimiento empleado de manera diferente.
Manténgase alerta, escuche sus palabras, observe sus acciones, sea consciente de sus pensamientos, preste atención las sutiles formas en las cuales intenta controlar a otros por medio de la culpa, o en las que cree que otros lo hacen con usted, el espejo siempre funciona. Todo eso le permitirá estar más consciente de como interactúa usted con este sentimiento y le facilitará superarlo.
servido por Carlos
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7 Octubre 2009

Carlos Mora V.
La verdadera sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Mientras permanecemos con vida en este plano, no debemos descuidar lo que representa el
saber utilizar adecuadamente nuestro potencial energètico, creatividad, innovaciòn, gracias a saber automotivarnos y dar paso a esa energia necesaria para que aflore.
En la medida que nos adentramos en autoconocernos, en preocuparnos en determinar en donde estan nuestras fortalezas, alimentarlas, asi como cuales son nuestras debilidades, daremos pasos a todos aquellos estimulos que nos favorezcan en salir adelante, a automotivarnos para saber aprovechar nuestra vida, nuestro tiempo, alcanzar los objetivos que establecemos, disfrutar la oportunidad que se nos ha dado mientras estamos en esta dimensiòn.
No nos sorprende que se manifeste al respecto preguntas como:
•· ¿Qué me hace atraer un mismo tipo de experiencias?
•· ¿Qué situaciones vivo?
•· Por què no salgo avante?
•· ¿Cuál es mi motivación vital?, ¿qué busco?, ¿qué necesito?
•· ¿Cuál es el sentido de mi vida?
•· ¿Quién soy?
Lo cierto, que debemos estar atento en nuestro comportamiento, interrelacoiones, en como nos desepenamos, desenvolvemos en todos aquellos roles en que nos toca actuar, motivarnos en ser mejores, autènticos en saber aprovehar las oportunidades, no dejar para manana lo que se puede alacanzar hoy, en utilizar adecuadamente nuestro potencial creativo, energètico, evitar anclarnos en la rutina,los recuerdos, todo lo contrario en vivir intensamente el presente.
www.exitoya.com al respecto aporta, que se considere, que la motivación se basa en la actitud que nosotros manifestemos ante la vida y ante todo lo que nos pase. La actitud es influenciada a su vez por los efectos externos. Dependiendo de cómo manejemos nuestra reacción ante esos factores externos, así podremos influir en nuestra motivación.
Digamos, por ejemplo, que amanece lloviendo. La lluvia es, obviamente, un factor externo. Ni usted ni yo podemos hacer nada por cambiar el hecho de que llueva, ¿correcto? Una persona podría reaccionar diciendo: "Uy, qué pereza... ¡amaneció lloviendo. Hoy va a ser un día horrible. Me deprimen los días de lluvia". Pero otra persona, tal vez con una mentalidad más de líder como nosotros, decide que no va a permitir que la lluvia le eche a perder el día. Entonces dice: "Amaneció lloviendo. Qué bien: ahora todo va a estar más verde y más fresquito. Y hoy me va a salir siempre de las mil maravillas!"
Es importantesiempre apoyarnos en estimulos positivos que den paso a que activemos nuestras acciones en pro de alcanzar lo que nos proponemos y no dejarnos atrapar por lo negativo, evitar toda influencia negativa,todo aquello que nos desfavorezca, nos desmotive.
Muy interesante lo que se comenta, sobre el que un principio adicional que podemos manejar para ayudarnos a mantenernos motivados, es que los factores sensoriales externos pueden afectar nuestra sensación de bienestar. Se refiere a esa serie de impactos que se perciben a través de nuestros cinco sentidos, y que los estudios prueban que ejercen una decidida influencia sobre nosotros.
Por ejemplo, se sabe que cuando una persona está deprimida, el hecho de que salga de donde podría estar "encerrada", a la luz del día, al aire libre, casi automáticamente le incrementará su sensación de bienestar. Esto se debe a los diversos impactos visuales, táctiles, auditivos e incluso olfativos que de inmediato llegan a nuestro cerebro. Una de las más maravillosas curas para los estados depresivos es la exposición temporal a la luz del sol. Si a ello se agrega sonidos placenteros, olores agradables y panoramas positivos para la vista que disfrutamos al aire libre, se comienza a producir el cambio.
Dentro de este mismo punto se tiene el efecto que los colores ejercen sobre nuestra psiquis. Cuando por algún motivo estamos pasando un período de aparente desmotivación, podemos ayudar a contraatacar a ese enemigo usando prendas de colores probadamente motivacionales. Veamos el ejemplo: si estamos deprimidos y desmotivados, y todavía encima nos ponemos ropa muy oscura o de colores llamados "tristes", poco estamos haciendo en favor de ganar terreno. Pero si, por el contrario, nos ponemos una corbata de colores fogosos, como en tonalidades rojas, amarillas o cálidas, ese mínimo atuendo nos comenzará a ayudar. En el caso de las ejecutivas, la gama de colores y atuendos es mayor: una pañoleta, un blazer, e incluso el mismo maquillaje usado discrecionalmente, puede ayudarle a elevar su nivel motivacional.
Ese último principio, nos lleva a comprender que hay factores sensoriales, digamos pequeños truquitos que, aunados a otras condiciones y circunstancias, ayudan a liderar nuestro propio nivel de emotividad. Obviamente, primero se habrà identificado como buenos analistas que somos, cuáles son las razones primarias de la desmotivación, cuáles son los factores desencadenantes de ese estado tal vez depresivo, y habremos intentando solventarlos. Pero estas técnicas complementarias que se comparte,nos facilitan y nos allanan el camino, para comenzar a sentirnos mejor, senala www.exitoya.com.
Uno debe siempre buscar quello estimulos necesarios que inviten a generar ese optimismo para imprende las acciones y obtener resultados positivos,saber usar energeticamente todo lo que esos estimulos puedne generar, asi exitoya.com sugiere entre algunas:
ser perseverante en las tecnica seleccionadas para automotivarse; Considerar los fracasos como simple experiencias,no dejarse atrapar por ellos, al contrario sacarle provecho al porque se dieron.; asociarse con gente positiva; involucrarse en actividades extracurriculares: positivar nuestro diàlogo interior, dar paso a todos aquellos estimulos que nos animan actuar y que la intuiciòn invita a considerarse.
Definitivamente, considerese, como lo indica www.sermasyo.es la automotivación tiene como fondo las siguientes claves fundamentales:
- Descubrirse, conocerse, experimentarse, mirarse y verse -> proceso de Autodescubrimiento
- Conectar con el verdadero Yo, con el fondo auténtico. Ser uno mismo -> Autorrealización
- Disolver nuestros conflictos, superar o afrontar miedos, etc. Aceptarse -> Terapia Gestalt
- Contactar con tus emociones y hacerlas partícipe en la vida cotidiana
- Ser consciente, darse cuenta. Conocer y comprender tus experiencias
- Aprender a mirar bien
- Afrontar tu vida y tu ser haciéndote responsable desde la propia libertad. Atreverse a cambiar y tomar decisiones
Y también corregir actitudes o hábitos que no favorecen el bienestar, aprender nuevos recursos, expresar desde el cuerpo, etc.
Considèrese que el autoconocimiento personal a todos los niveles es imprescindible para saber qué nos motiva, qué es lo que queremos realmente. Si no sabemos cómo somos ni qué queremos, ¿dónde vamos a buscar nuestra felicidad o bienestar?
La automotivación hace énfasis en el YO como sujeto. Muchas veces actuamos para otros, sin que nosotros queramos realmente hacer algo, y ahí surge la desmotivación. De nosotros depende el saber automotivarnos y utilizar adecuadamente nuestro potencial, simplemente no hay que descuidarse.
servido por Carlos
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