Carlos Mora V
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora
No se puede negar que cuando la crisis se presenta, genera preocupaciones, muchas veces angustia, estrés, simplemente se da paso a desarmonía, conlleva a detenernos a reflexionar como debemos de afrontarla, evaluarla de tal forma, que demos pasos acciones que no nos afecten, que nos permita determinar en donde están sus debilidades, fortalezas, pero también sus oportunidades.
Desde luego, la crisis se manifiesta en distinto roles, económico, personal, demandando en cada uno la atención necesaria para afrontarla con éxito. Afortunadamente, de estar atentos, preparados para ello, con un dominio acentuado en el autoconocimiuento que ya debemos tener de nosotros, en habernos preocupado en determinar en donde están nuestras debilidades, fortalezas, así como enfrentamos las situaciones, podemos afrontar la crisis que se está manifestando.
Contamos con la motivación que nos ayuda a garantizar estímulos energéticos favorables para dar paso a las acciones, planes, estrategias de tal forma que no nos afecte destructivamente la crisis.
Toda crisis da paso a una oportunidad que debemos saber identificar, evaluarla y buscar las acciones que nos permitan optimizar resultados, obtener crecimiento en ello. Oportunidades que hay que saberlas identificar, proponernos a actuar a favor de nuestro crecimiento gracias a ello, sorprendernos, como actuamos ante la crisis, que nos proporciona esta, para ser cada vez más fuerte, seguro, garantizarnos un comportamiento, conducta favorable en nuestra seguridad y crecimiento.
En un escrito sobre ello, Ana laura Spósito nos señala, que una crisis es una gran oportunidad. Una oportunidad de resolver las dudas, superar los temores y reestablecernos , confirmando que somos el propio líder de nuestra vida. Las crisis implican cambio, y eso puede ser muy positivo, siempre y cuando elijamos movernos con el cambio, cambiar nosotros para obtener un beneficio. Lo que probablemente nos frene a cambiar es que no lo creemos muy posible. No nos creemos muy capaces de producir una diferencia, no confiamos plenamente en nuestras capacidades para generar un buen negocio, no creemos que tengamos un diferencial muy importante como para que alguien más se interese en nosotros.
Mantenemos un paradigma que nos limita a cambiar, y obtener un provecho de la situación presente, en vez de adoptar creencias e ideas que nos apoyen a crear algo que funcione para nosotros. Y podría, pero me voy a resistir de acotar anécdotas acerca de personalidades que han logrado hazañas en épocas turbulentas. Lo que sí voy a decir es que cuando hay crisis hay movimiento, hay creación de situaciones nuevas y en esas situaciones nuevas, en esos reencuadres, hay oportunidades.
Quienes se mueven con el cambio y permanecen atentos a las oportunidades en vez de enfocarse en las dificultades, hacen negocios, mejoran sus relaciones, crecen o ganan dinero. Las invenciones, innovaciones y los grandes avances de la humanidad se producen porque alguien piensa de una manera diferente a la que todo el resto de la humanidad ha pensado hasta ahora.
¿Qué tal si pudiéramos atrevernos a eso? A pensar diferente y por ende crear una diferencia. Lo que quiero decir, comenta Spósito, es que cualquier cosa que presente el día, cualquiera, sea de nuestro agrado o no, esté bajo nuestra zona de influencia o no, puede transformarse en un éxito si así lo elegimos. El secreto está en el enfoque, si eliges que esa situación funcione para ti, probablemente logres obtener algo positivo de ella. Si eliges aprender acerca de aquello que se presenta, toda experiencia será un éxito. Por más inconveniente, complicada y fuera de tu control que esté la situación, si obtienes un aprendizaje de ella, estarás un paso más cerca de tu éxito.
Definitivamente, no nos debemos dejarnos atrapar por los efectos negativos que la crisis manifiesta, todo lo contrario, debemos aprender de ella, sorprendernos como actuamos ante su presencia, el por qué se manifiesta, que es lo que la origina para evitar que se vuele a dar, si por ejemplo es producto de una relación afectiva y está origina conflictos, en vez de armonía, felicidad, paz, debemos determinar el por qué de ello, en donde han estados nuestros errores, que es lo que le dio paso al que el conflicto se manifestará, qué tanto estuvimos atento en cultivar nuestros sentimientos, emociones a fin de no darle paso a que la crisis se presente. En donde ha esta nuestra inatención, si se manifestó por descuido o por excesiva confianza. Toda crisis se da por causas que no previmos, descuidamos. Ya el hecho que se presente, muestra que no estamos atentos, que hemos descuidado nuestro comportamiento, que probablemente no le dimos el valor suficiente a lo que el afecto por ejemplo demanda.
Lo cierto, que ante una crisis, debemos automotivarnos, afrontarla con tranquilidad, dando paso a acciones que nos permitan salir adelante y aprender de ella a fin de que no se vuelva a repetir, debemos saber administrar ante su aparición nuestras emociones, energía a fin de no vernos afectado seriamente en lo psíquico y en lo físico. Nos corresponde a cada uno, sacar provecho de su aparición, siempre con la convicción de salir adelante y aprender de ella. Mantenga latente su optimismo ello le puede ayudar significativamente,






