KEN WILBER Y PSICOLOGIA TRANSPERSONAL
Carlos Mora V.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba". Proverbio rumano
Generalidades y consideraciones
Afortunadamente las aportaciones de la psicología transpersonal nos legan informaciones valiosas en pro de ayudarnos a crecer como persona, profesionalmente y sobre todo entender el por que nos manifestamos en esta dimensión, despertar, estar despierto y a saber aprovechar el corto tiempo que se nos lega para permanecer en esta acá.
Adentrarse en sus fundamentos, alcance, repercusiones, favorece significativamente en descubrir nuestra razón de ser, y sobre todo, saber utilizar adecuadamente nuestro tiempo de permanencia y todo ese potencial que traemos que debemos saber utilizar mientras se nos da de permanecer con esta forma física.
Dentro de los grandes aportadotes en esta corriente de la psicología, una verdadera fuerza renovadora no se puede pasar por alto a uno de sus más valiosos, como es Ken Wilber, que como nos lo recuerda mailxmail.com, en 1977 en un afán de reconciliar lo psicológico con lo espiritual surge este psicólogo, autor de una serie de libros sobre misticismo, psicología, desarrollo histórico del mundo, religión y física, plantea de forma muy esclarecedora sus mapas de los distintos niveles de la conciencia y su evolución, desde una perspectiva transpersonal, así como las psicoterapias que resultan más convenientes para aplicar en cada nivel. En su libro El proyecto Atman (1980) plantea el marco conceptual y teórico de la Psicología Transpersonal.
Wikipedia, nos señala, que Kenneth Earl Wilber Jr. (nacido el 31 de enero de 1949 en Oklahoma City, a las 22.30 CST) es un filósofo estadounidense cuyos intereses versan principalmente sobre psicología, religiones comparadas, historia, ecología y misticismo. Aunque con frecuencia se lo describe como un escritor new age, su obra es severamente crítica con este movimiento.
Practicante de distintas técnicas budistas de meditación (en especial zazen) e incluso reconociendo su posición filosófica ampliamente influenciada por Nāgārjuna, Wilber no se identifica como budista.
La filosofía perenne de Wilber se ha encargado de estudiar las diferencias entre los distintos niveles que posee la conciencia humana. Observando los diferentes límites entre estas y las diferentes causas de estos límites o demarcaciones de la identidad que nos separan del verdadero ser, la conciencia pura y unitiva (la conciencia de unidad).
Su trabajo se centra principalmente en distintos estudios sobre la evolución del ser humano y en su interés por promover una integración de la ciencia y la religión, según experiencias de meditadores y místicos, analizando los elementos comunes a las tradiciones místicas de oriente y occidente. En su obra articula distintos aspectos de la psicoterapia y la espiritualidad.
Sus libros tratan sobre filosofía, psicología, antropología, sociología y religión principalmente. Su pensamiento está influido por pensadores como Nāgārjuna, Huston Smith, Ramana Maharshi, Jürgen Habermas, Jean Gebser y Teilhard de Chardin (con quien comparte la intención de crear una teoría que unifique a la ciencia, el arte y la moral), Platón, Hegel y el budismo.
Según Wilber, la conciencia es un espectro en el cual existen diferentes niveles de identidad a los que uno puede acceder. El nivel básico es el Universo o Todo (conciencia de unidad), en el cual el yo es igual a la totalidad de la creación. El siguiente nivel es el transpersonal, el cual son procesos que se dan en la persona pero de origen supraindividual o colectivo, ya que se encuentra entre el nivel de la unidad de conciencia y el nivel del organismo total. El nivel de organismo total es la unión de la mente con el cuerpo, rompiendo de esta manera con el paradigma cartesiano, pero sigue siendo imperfecto, ya que el organismo total ve al medio como su enemigo. El nivel de la mente o ego, es el nivel en el cual la mente no reconoce al organismo como parte de su identidad. Pero todavía existe un último nivel, ya que también dentro de la misma mente se pueden trazar líneas demarcatorias entre lo que es uno y lo que no es uno, reprimiendo aspectos de la personalidad que no son entendidos o aceptados (sombra) que lo único que logran es achicar la identidad o el yo aun más. Convirtiendo de esta manera al ego en una simple mascara, una imagen falsa de si mismo.
Definitivamente comenta mailxmail.com, uno de los autores que ha desarrollado con mayor profundidad los estudios de conciencia, ha sido Ken Wilber, el cual propone un modelo exprectal de la conciencia, formado por distintos niveles, que se caracterizan por poseer una sensación de identidad individual propia y fácilmente reconocible, que, partiendo de la identidad suprema de la conciencia cósmica va estrechándose progresivamente a través de una serie de gradaciones o bandas diferentes hasta terminar circunscrita a la sensación de identidad radicalmente limitada propia de la conciencia egoica. Estos niveles son:
Nivel de la Mente: En este nivel nos identificamos con el universo, con la totalidad, es decir, somos el todo. Este nivel no es un estado anormal, ni tampoco un estado alterado de la conciencia sino más bien el único estado de conciencia real. Existen bandas transpersonales que van más allá de experiencias del ego donde la persona no es consciente de su identidad con la totalidad y en donde se producen las experiencias transpersonales, como por ejemplo experiencias de muerte y renacimiento, identificación con la consciencia de otras personas, grupos de individuos o toda la humanidad, e inclusive puede extenderse más allá de las fronteras humanas.
Nivel existencial: Es en este nivel donde queda trazada la línea divisoria entre el self y el otro, entre el organismo y el medio, el nivel en que se manifiesta el pensamiento racional y la voluntad personal, en donde el individuo se identifica exclusivamente con la totalidad del organismo psicofísico existente en el tiempo y en el espacio. En este nivel se encuentran las bandas biosociales (internalización de condicionamientos culturales, convencionalidades sociales, relaciones familiares, etc.), las cuales constituyen los límites superiores del nivel existencia que tiñen y moldean en profundidad la sensación básica de la existencia del organismo.
Nivel de ego: Para esta concepción, el "ego" es lo que en psicología se entiende como "estructura de personalidad" - o disfraz adaptativo a la realidad física de este mundo-, la construcción personal que nos sume en la ilusión de la separación, esencia del sufrimiento humano. El "ego" incluye tanto la experiencia de vida o condicionamiento, la transmisión genética de patrones actitudinales y conductuales de progenitores y ancestros y, según la teoría de la reencarnación, también los patrones correspondientes a existencias anteriores, en otros cuerpos y contextos (Celis, 1998). En este nivel, la persona no se halla identificada con el organismo psicosomático, sino que se identifica exclusivamente con una representación mental mas o menos aproximada del organismo global, es decir, en este nivel el individuo se identifica con el ego, con una imagen de si mismo y el organismo queda dividido en una psique y un cuerpo.
Nivel de la sombra (o de la persona): Nivel en que la persona se identifica con una imagen empobrecida e inexacta de uno mismo, ya que reduce más su identidad a solo parte del ego, relegando al mismo tiempo a la sombra, aquellas otras tendencias psíquicas que resultan dolorosas e indeseables.
Este modelo es una descripción muy abreviada del espectro de la conciencia y como tal no constituye sino un reflejo parcial del flujo y la interacción existente entre las diversas bandas que lo componen.
Definitivamente como lo recuerda yogakai.com, Ken Wilber es considerado como uno de los grandes investigadores y escritores espirituales de nuestro tiempo, es la figura cumbre de la Psicología Integral y la Transpersonal, y el primero en haber desarrollado una teoría de campo unificado de la conciencia. Su obra supone una síntesis espléndida de las grandes tradiciones psicológicas, filosóficas y espirituales que constituyen la "Sabiduría Perenne". Con un gesto integrador sorprendente, Ken Wilber teje todos los fragmentos dispersos de la psicología, la antropología, la espiritualidad, los estudios culturales, la teoría literaria, la ecología y la transformación planetaria en una sólida visión del mundo moderno y postmoderno.
Referencias
Diferentes paginas Web de Internet ( Algunas señaladas)

