Carlos A. Mora V.
"Una piedra lanzada por la mano de un amigo es como una flor."
Diariamente actuamos en los escenarios que nos corresponde de acuerdo a nuestro rol y afrontamos retos, cambios, pruebas que muchas veces exigen de cada persona el usar adecuadamente su potencial, no solamente para no perecer, dejarse atrapar por los efectos, sino también para dar paso a esa creatividad, innovación que nos permita iluminarnos y saber aprovechar la oportunidad de vida que se nos lega, especialmente cuando se afrontan situaciones críticas, adversas.
Psicología-positiva.com comenta al respecto, que la resiliencia es la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves. La resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchísimas personas que, aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados.
Wikipedia al respecto nos recuerda, que el concepto fue introducido en el ámbito psicológico hacia los años 70 por el paido-psiquiatra Michael Rutter, directamente inspirado en el concepto de la física. En la opinión conductista de Rutter, la resiliencia se reducía a una suerte de "flexibilidad social" adaptativa.
El concepto se profundizó al trascender al conductismo, por ejemplo, con las investigaciones del etólogo Boris Cyrulnik, quien amplió el concepto de resiliencia observando a los sobrevivientes de los campos de concentración, los niños de los orfelinatos rumanos y los niños en situación de calle bolivianos.
En psicología, el término resiliencia refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a muertes o períodos de dolor emocional. Cuando un sujeto o grupo animal es capaz de hacerlo, se dice que tiene resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o, incluso, resultar fortalecido por los mismos. El concepto de resiliencia se corresponde con el término entereza. No hay que olvidar, que la resiliencia psíquica es el resultado de múltiples procesos que contrarrestan las situaciones nocivas, se trata de una dinámica en la cual se podrían señalar las siguientes etapas:
- Defensa y protección
- El equilibrio que enfrenta a la tensión
- Compromiso y desafío
- La superación
- La significación y valoración
- La positividad de sí mismo
- La responsabilización
- La creatividad
Psicología-positiva.com al respecto nos aporta, que el concepto de personalidad resistente aparece por primera vez en la literatura científica en 1972, en relación a la idea de protección frente a los estresores. Son Kobasa y Maddi los autores que desarrollan el concepto, a través del estudio de aquellas personas que ante hechos vitales negativos parecían tener unas características de personalidad que les protegían. Así, se ha establecido que las personas resistentes tienen un gran sentido del compromiso, una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos y están más abiertos a los cambios en la vida, a la vez que tienden a interpretar las experiencias estresantes y dolorosas como una parte más de la existencia, En general, se considera que es un constructo multifactorial con tres componentes principales: compromiso, control y reto. El concepto de personalidad resistente está íntimamente ligado al existencialismo.
Gino Faffo, al respecto comenta, que la resiliencia se edifica desde la zona luminosa del ser humano, desde sus fortalezas, asumiendo la potencialidad de cada individuo para desarrollarse. L a segunda arista consiste en la idea de la diversidad, de la diferencia. La teoría de la resiliencia cobra significado a partir de las diferencias en la reacción ante circunstancias adversas, generadoras de stress. Mientras algunas personas sucumben a dichas circunstancias, evidenciando desequilibrio y trastornos a diversos niveles. Otras se desarrollan exitosamente a pesar de la adversidad.
En la medida que nos sorprendemos inatentos, en donde los resultados han sido adversos, debemos despertar, prepararnos para retroalimentar nuestras debilidades, fortalecernos optimizar el uso de nuestro potencial y dar paso a acciones que nos ayuden a crecer a garantizar que sabemos aprovechar de las debilidades, los fracasos un aprendizaje que nos favorece.
Se nos recuerda, que la resiliencia es en términos de ingeniería la capacidad de un material para recobrar su forma original, después de someterse a una presión deformadora. Aplicándolo a la persona, es saber salir delante de todas aquellas situaciones adversas que se nos presentan, no decaer, estancarnos, todo lo contrario avivar nuestra llama, dar paso a nuestro potencial que manifieste todas aquellas acciones que nos favorezcan seguir adelante.
En el caso de la gerencia, esta ante las adversidades que pueden presentársele, a las fallas de algunos planes, estrategias que han afectado el desarrollo de la empresa bajo su cargo, debe sacarle provecho a fin de dar paso a nuevos planes, funciones que garanticen éxito, propicien siempre un clima organizacional altamente positivo a favor de todos.
Es muy válido cuando se indica, que como seres humanos, pese a vivir en diferentes condiciones cada ser, por lo menos en algún momento de la vida los problemas nos han hecho tocar fondo. De hecho, a veces se ha dicho que hay que tocar fondo para poder tomar conciencia y levantarse. Puesto que si nos dejáramos arrollar por ese tipo de situación, nuestras vidas perderían toda conducción y sentido.
Lo cierto, que de cada caída, errores se aprende y se da la oportunidad de generar cambios que nos favorezcan y nos permitan crecer como personas.
¿Cómo lograr una resiliencia que nos favorezca en nuestro crecimiento en los roles que desempeñamos? Desde luego es necesario conocernos, determinar en donde están nuestras debilidades, fortalezas, cómo manejamos nuestra asertividad, autoestima, percepción y visión de vida, nuestra conducta, comportamiento, cómo afrontamos los hechos, cómo son nuestras responsabilidad, qué tanto nos identificamos con nuestros auténticos valores, ética., qué tan atento estamos en todo aquello en donde actuamos, como nos interrelacionamos.
Gino Raffo A. y Carla Ramms aportan algunos puntos que fortalecen internamente el poder personal:
- Apoyo social desde dentro y fuera de la familia
- Clima educativo emocionalmente positivo, abierto, orientador y regido por normas.
- Modelos sociales que estimulen un conductismo constructivo.
- Balance de responsabilidades sociales y exigencia de resultados.
- Competencias cognoscitivas.
- Rasgos conductistas que favorecen a una actitud eficaz.
- Experiencia de autoeficacia, confianza en uno mismo y concepto positivo de uno mismo.
- Actuación positiva frente a los inductores del stress.
- Ejercicio de sentido, estructura y significado en el propio crecimiento.
*Bibliografía sugerida.
-Barudy, J. y Marquebreucq, A.P. (2005) Hijas e hijos de madres resilientes. Traumas infantiles en situaciones extremas: violencia de género, guerra, genocidio, persecución y exilio. Madrid. Gedisa,2006
-Cyrulnik, B.(2001) Los patitos feos.La resiliencia: Una infancia infeliz no determina la vida. Madrid.Gedisa,2002
-Cyrulnik, B.(2002) El murmullo de los fantasmas. Madrid. Gedisa, 2003
-Cyrulnik, B., Manciaux, M. y otros (2003) El realismo de la esperanza. Madrid. Gedisa,2004 -Manciaux, M.(2001) La resiliencia: resistir y rehacerse. Madrid.Gedisa,2003


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