Carlos Mora V.
"Un consejo se da, y se recibe por convicción."
No nos debe sorprender, que en esta dimensión mientras transitamos todo es posible, es más, hay quienes afirman que todo esta escrito y que simplemente nos toca actuar de acuerdo al diario de nuestra vida. Lo cierto, que no nos debe sorprender, que en lo concerniente a las emociones, sentimientos que todos debemos experimentar en cualquiera de sus manifestaciones, especialmente en los lazos afectivos, concretamente, en lo que a pareja se refiere, nos enfrentemos ante la realidad de que un día se diga: todo terminó, de que se llego a ese tiempo que se nos había destinado para estar juntos, muchas veces, por decisiones personales, en donde uno de los actores determina que es el final, que no se debe seguir juntos o bien porque se manifiesta una realidad a la que todos estamos condenados, como es la desaparición física, se llegó a nuestro último día de vida y debemos separarnos.
Estamos sujeto a esta realidad de afrontar en cualquier momento, que nuestro tiempo ha concluido, que debemos separarnos y en donde debemos saber evaluar que tanto lo compartimos óptimamente, cuál fue su legado, qué tanto crecimos, cuán felices fuimos, cómo supimos aprovechar nuestra oportunidad; así, como en que nos equivocamos, que errores cometimos, en donde nos descuidamos, que aportamos en pro de nuestro crecimiento.
Lo cierto, que el hecho de algunos ya haber experimentado el fin de una relación, muchas veces porque no hubo entendimiento, simplemente, porque no se le dio la atención necesaria, el cuidado que ella demandaba, invita a considerar, el por qué se llegó a una decisición final, de que ya no hay nada que hacer, todo ello invita a evaluar en donde nos equivocamos , el por qué se llego a esa decisión, más cuando ha sido producto de nuestra inatención, de no haberla cultivado, de simplemente considerar que todo era duradero y que siempre íbamos a permanecer en ella.
Muchas son las parejas que han descuidado el manejo adecuado de sus emociones, sentimientos, se han confiado y no han prestado la atención a todos aquellos estímulos que en cualquier momento pueden generar conflictos, problemas, que evalúan la seguridad, confianza, atención y dan paso a los conflictos, como el hastío, aburrimiento, rutina, desencanto, llegando a la decisión final , que todo terminó, que se manifieste la desconfianza, la traición, infidelidad, desamor.
Son miles los casos de parejas que han finalizado sus relaciones, por no preocuparse a evaluar como se manifiesta diariamente las relaciones, cómo estas mantienen encendida la llama que permita mantener siempre la luz, calidad del afecto, a fin de evitar, que las sombras se infiltren hasta el extremo, que la luz se apague y de paso a la necesidad, de que para seguir viviendo, hay que desprenderse de todo unión que no conlleva a nada.
Son muy pocos los que se detienen a reflexionar que tan firme es la unión, que tanta adherencia y compartir de las emociones se da con el fin de mantener firmes los lazos, hasta que la muerte lo determine. Por su puesto, todo ello obliga a dar repuestas a preguntas tales como: ¿Hay una verdadera integración emocional con la persona seleccionada? ¿Qué conllevó a que esa unión se diera? ¿Se evaluaron todos los aspectos que garantizarán que la unión era la correcta? ¿Cómo se ha cultivado esa unión que garantice armonía, felicidad? ¿Qué tan auténticas han sido las emociones? ¿Qué se hace para garantizar su permanencia, aprovecharla en toda su intensidad?
Se comenta además. , que si se afronta esta realidad que se ha terminado con una relación y no hay arreglo en ella, uno no puede anclarse, la vida sigue, hay que salir adelante disfrutar la vida intensamente mientras se nos permite estar físicamente, optimizar el aprendizaje adquirido, vivido de esa experiencia que llegó a su final .
Al respecto alguien escribía, que aunque algo te salga mal, aún lo puedes volver a intentar; y si quizás has perdido un ser querido, mira a tu alrededor, nadie lo va a reemplazar, pero aún hay muchos que te aman, te necesitan y siguen contigo. Aunque se te derrumbe lo que con tanto esfuerzo, en mucho tiempo y con toda dedicación habías construido, puedes volver a empezar y no dejar tus sueños en el olvido; aunque se te escape de las manos el amor sin ninguna explicación que sea capaz de calmar el dolor, aunque te hieran con una traición y sientas que todo para ti terminó; piensa que no todo acabó, alguien puede entrar en tu corazón, reparar lo que esta roto y colmar tus vacíos, siempre habrá otra oportunidad para creer y para amar, porque aunque toda historia tenga su final, en la vida cada final es un nuevo comenzar... aunque todo ha terminado, no todo se ha acabado, esa es la realidad.
Definitivamente, no hay que dejarse atrapar por los efectos negativos que genera una relación que termina, todo lo contrario, hay que sacarle provecho al legado que ella aportó, saber determinar en que se falló, que se aprendió. La vida sigue y hay que saber aprovechar la oportunidad que nos lega para disfrutarla, hay que vivirla intensamente.


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